Altos
funcionarios con gran dominio de la teoría económica, como suelen ser ministros
de Hacienda, Finanzas, presidentes de bancos centrales, etc., están en general
alejados de la realidad de la mayoría de empresarios medios y pequeños,
industriales, comerciantes, trabajadores, etc. que todos los días se levantan
con un único objetivo: sobrevivir y hacer sus negocios crecer.
Las
declaraciones del ministro Nicolás Dujovne sonarían muy extrañas si dichas en
el país. Lo son aún más cuando pronunciadas en el exterior, en este caso España (ver aquí).
¿Cómo es posible que el ministro de Hacienda admita que no tiene
“herramientas”? Cabe aquí la pregunta del tradicional juego infantil del Gran Bonete: Pues
entonces, ¿quién las tiene?
La
inflación argentina no baja porque el gobierno Macri emite pesos como
contrapartida a los dólares que le entran en concepto de deuda. A seguir, el
BCRA emite títulos para sacar esos pesos de circulación y bajar la inflación.
Las tasas de interés ofrecidas por el BCRA tienen que ser compatibles con la inflación; si no, sus títulos no se venderían.
El gobierno
toma deuda para financiar un déficit público insostenible en el mediano y largo
plazo que no permite bajar la carga impositiva, que es demasiado alta, y hace que
todo lo que se produce en el país sea caro y no tenga competitividad internacional.
Es el eterno costo argentino que genera inflación, recesión, aumento del desempleo, pobreza e indigencia. Este círculo vicioso ya ha consumido cuatro décadas. Hasta aquí
el diagnóstico.
Las herramientas. El gobierno Macri no parece tener un plan económico claro.
Desde el primer momento tendría que haber lanzado un programa para poner a la
economía en marcha. Ello exige bajar el déficit público y, para tanto, no hay
otro camino que reducir el tamaño del Estado, eliminar ministerios, secretarías,
autarquías, privatizar estatales, etc.
O sea, reducir el número de agentes estatales que pasan
24 horas pensando cómo gastar los impuestos del contribuyente. Según el propio Macri,
hay un sobrante de 1,4 millón de empleados públicos.
Haciendo una cuenta rápida: si cada uno de los 1,4 millón de empleados públicos que sobran cobraran U$S 1.000:
Haciendo una cuenta rápida: si cada uno de los 1,4 millón de empleados públicos que sobran cobraran U$S 1.000:
1,4 millón x U$S1.000 = U$S1.400.000.000 por mes x 12 meses = U$S16.800.000.000 por año. Es una barbaridad.
El
Estado Argentino tiene que dedicarse a proveer los cuatro bienes básicos de la ciudadanía:
salud, educación, seguridad, justicia. Todo lo demás lo puede proveer la
iniciativa privada.
El Estado Argentino debe dejar de ser un agujero negro que
devora los impuestos del contribuyente. Es necesario reducir y/o eliminar impuestos
y que Argentina vuelva a tener una carga impositiva total de aprox. 25-26% del PBI.
Es necesario ampliar mercados, exportar y generar dólares
genuinos con que hacerle frente a los compromisos.
Sugestión
de herramienta para el ministro Dujovne: anunciar una reducción gradual de los impuestos que penalizan la producción, como Ganancias e IVA y la total extinción de Ingresos
Brutos.
La reducción se puede hacer a razón de 1% por semestre en clara demostración
de las intenciones del gobierno de reducir la carga impositiva. Esta medida por
si sola impulsaría las inversiones productivas al generar mayor actividad económica,
más empleo, valor agregado, crecimiento y desarrollo.
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