La mayoría de analistas y encuestadoras no la vio venir. Tal cual la Scaloneta en 2022 que, de gran favorita inicial, al perder el primer partido 1x2 con Arabia Saudita ya era dada como desclasificada en primera ronda, al perder LLA (La Libertad Avanza) las elecciones legislativas en PBA por casi 14 p.p. de diferencia, la mayoría ya daba al partido del presidente Javier Milei por muerto. Muchos decían que no llegaría al final de su mandato y otros, los del Club del Helicóptero, que no llegaría siquiera a fin de año.
Luego de las elecciones del 7 de setiembre en PBA, el marxista gobernador Axel Kicillof - que se jacta de haber obtenido una maestría en Economía en la UBA sin haber leído un solo libro - pasó de repente a ser saludado como probable futuro presidente de Argentina. No fue el único periodista que hizo ese triste papel, pero a Carlos Pagni sólo le faltó mearse encima cuando lo entrevistó en Odisea Argentina, su programa de los lunes por LN+.
Pocos días antes de la elección habían surgido sospechosos audios en que Diego Spagnuolo, entonces titular de la ANDIS (Agencia Nacional para Discapacitados) acusaba a funcionarios indicados por Karina Milei, hermana del presidente y Secretaria General de la Presidencia, de cobrar coimas en la compra de medicamentos. En los audios el funcionario afirma a un desconocido haber alertado personalmente al presidente Javier Milei y que éste no le dio atención. Los audios aparentan haber sido cuidadosamente editados y la identidad del interlocutor de Spagnuolo no es revelada.
Esta vez la proverbialmente lenta justicia argentina se movió a la velocidad de la luz: bastó que aparecieran los audios para que el juez Tortuga Casanello adquiriera la agilidad de una liebre: de inmediato ordenó allanamientos y medidas de prueba. Hasta ahora la veracidad de los audios no pudo ser confirmada pero el daño a la imagen presidencial y de LLA ya estaba en marcha.
Mientras preparaba la campaña para las elecciones del 26 de octubre, la LLA sufrió un nuevo y duro revés: tuvo que bajar la candidatura del economista José Luis Espert, primer diputado de su lista, por presuntas conexiones, durante su campaña presidencial del 2019, con el empresario Fred Machado, acusado de tráfico de drogas y finalmente extraditado a EE.UU.
La prensa argentina convirtió los u$s 200 mil que habría recibido Espert en un escándalo, pero los u$s 540 millones que CFK y su cuadrilla no devuelven, y el u$s 1,2 millón del FISU de Juan Grabois, todo bien, no pasa nada.
Alea jacta est. A esta altura la suerte de LLA parecía echada. El riesgo país se disparaba, los bonos argentinos en el exterior se desplomaban y el dólar blue alcanzaba y por momentos superaba la banda superior del oficial. El peron-kirchnerismo narco-corrupto-mafioso festejaba la debacle y que le fuera mal, ya no al gobierno del presidente Milei, sino al país y su gente.
Así fue el peron-kirchnerismo a las elecciones legislativas del 26 de octubre, confiados en su única y absurda propuesta: “Frenar a Milei”. Se dejaron engañar por su propia mentira: gracias al sospechoso fraude electoral del 7 de setiembre con la boleta sábana, creyeron que los bonaerenses, acosados por la violencia urbana en PBA y sin asfalto ni cloacas votarían masivamente a los mismos que hace tantas décadas les roban el futuro.
Decidido a no dejar que le destruyan la principal ancla de su plan económico, el superávit fiscal, Milei y su equipo no se quedaron quietos: reconocieron los errores cometidos, siguieron por las TVs y canales de streaming explicando por qué era importante y, last but not least, llevaron a buen puerto las negociaciones con EE.UU. por las que la administración Donald Trump por medio de su Secretário del Tesoro Scott Bessent se comprometió a aportar un swap de U$S 20 mil millones, que luego de anunciado fue inclusive duplicado.
Así, en las elecciones del último fin de semana LLA les dio el vuelto con yapa: ganó en todo el país con casi el 42% de los votos. A pesar de no conseguir la mayoría, lo que ya era esperado, el partido organizado nacionalmente por Karina Milei obtuvo mucho músculo tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Sin perder tiempo el presidente Milei dio muestras de muñeca política: ayer mismo, 30 de octubre, se reunió con 20 gobernadores provinciales y aprovechó para dar un contundente mensaje político: no invitó a 4 gobernadores, a saber, Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) todos los que durante meses / años criticaron e insultaron públicamente al presidente.
A partir de este triunfo electoral se abre una nueva etapa para el gobierno Milei. Los mercados se calman, baja el riesgo país, suben los bonos argentinos en el exterior, se confirman inversiones por U$S miles de millones, el Merval presenta una fuerte alza de 20% (en dólares) y el dólar blue vuelve a su cauce.
Es temprano aún y por ahora son especulaciones, pero ya se habla de que el presidente Milei crearía un nuevo ministerio. En mi opinión, éste debería tener como objetivo atraer capitales privados de riesgo para obras de infraestructura – rutas, ferrocarriles, etc. – a nivel nacional, una de las principales reivindicaciones de los gobernadores de provincias.
Seguimos.

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