El Banco Mundial (BM) acaba de divulgar (ver aquí) sus previsiones para el crecimiento económico de América Latina (AL) en 2026 y 2027: según el organismo multilateral, Argentina continuará en el liderazgo de la región con crecimientos anuales de 3,6% y 3,7% respectivamente.
El crecimiento previsto para Argentina contrasta con los pronósticos para AL, de un crecimiento de 2,1%, considerado insuficiente y por debajo del 2,5% registrado en 2025.
Menor aún es la previsión de crecimiento del PBI para las dos más grandes economías de la región, Brasil y México, ambas bajo gobiernos de fuerte tendencia estatista e intervencionista, a saber: 1,6% y 1,3% respectivamente.
En el caso argentino, no hay milagro: se trata de los resultados generados por las políticas de eliminación de la emisión inflacionaria, del déficit público, la baja de impuestos y la liberalización y desregulación de la economía adoptadas por el gobierno de Javier Milei desde su asunción en Dic/2023.
En el primer trimestre de 2026, 12 de los 16 sectores económicos analizados por el EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) mostraron crecimiento.
Nada de esto se logra sin esfuerzo: los sectores que durante años se beneficiaron de las políticas inflacionarias que inhibían la inversión, competencia, exportación y el crecimiento económico y fomentaban el cierre de la economía y la sustitución de importaciones son los perdedores del nuevo modelo económico.
Durante ese largo período de décadas de protección a sectores no competitivos, Argentina no se transformó en potencia industrial sino al contrario: la participación argentina en el comercio mundial cayó estrepitosamente hasta la casi insignificancia.
Las buenas noticias continúan. El miércoles 08/04/2026 arrojó una fuerte mejora de los indicadores financieros (ver aqui):
- El riesgo país cayó casi 10% gracias a la onda de optimismo global generada por el alto el fuego anunciado por Donald Trump en el conflicto con Irán.
- El indicador elaborado por JPMorgan Chase cayó desde los 610 p.b. del cierre anterior hasta los 551 p.b., una baja del 9,67%, el nivel más bajo en varios meses.
- Los bonos soberanos argentinos negociados en Wall Street alcanzaron fuertes subas reforzando la baja del riesgo país.
- Los títulos públicos argentinos avanzaban entre 1,2% y 2,4% lo cual refleja un renovado apetito de los inversores por deuda argentina.
Todas estas mejoras muestran que los mercados siguen premiando las señales de estabilización macroeconómica y que, bajo el gobierno de Javier Milei, Argentina dejó de ser defaulteador serial y paga efectivamente su deuda.

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