Leo en un diario brasileño que la pobreza en Argentina subió a "alarmantes 55,5%" en el primer trimestre de 2024 y que "la extrema pobreza o indigencia alcanzó 17,5%". Estos datos representan un empeoramiento respecto de los últimos del INDEC, del 4to trimestre de 2023, que apuntaban 44,8% y 13,8% respectivamente.
Son datos de la UCA, Universidad Católica Argentina, que ya alertaba sobre el acelerado deterioro de la situación social argentina durante el desastroso gobierno kirchnerista anterior (2019-2023).
Los números confirman que, durante las dos últimas décadas de kirchnerismo narco-corrupto-mafioso, la economía argentina pasó a depender casi exclusivamente de la emisión monetaria inflacionaria generada por um Estado parásito que nunca paró de crecer - y de gastar lo que no tenía.
De hecho, durante las últimas 2 décadas hubo enorme expansión del funcionalismo público al tiempo que el empleo privado no creció. La consecuencia del avance del Estado sobre el sector privado - gasto público hoy 44% del PBI - es que el país não crece desde 2011, no por acaso desde el final del espejismo creado por el boom de commodities.
Hoy 50% de la fuerza de trabajo argentina está em negro: sin salario, sin aguinaldo, sin vacaciones pagadas, sin obra social, sin aportes jubilatorios, es decir, aprox. 8 millones de trabajadores sin ningún tipo de protección. El deterioro social es inaudito: los actuales niveles de violencia y criminalidad no existían hace 40+ años cuando dejé mi Argentina natal.
Esta situación de desperdicio de fondos públicos fue lo que el gobierno Milei interrumpió con la fuerte reducción del tamaño del Estado, eliminación del déficit público - hoy las cuentas públicas muestran superávit - y la dimisión sumaria de decenas de miles de militantes y parásitos que ocupaban puestos en reparticiones sólo para robar.
En la Argentina de Milei, el Congreso, con su mayoría de corruptos que a toda costa quieren mantener el status quo y sus dineros mal habidos, está ganando la batalha. ¿Cómo? Atrasando, no votando y/o modificando las osadas reformas de desregulación de la economía que el gobierno Milei propuso ya en Ene/2024 a pocos días de asumir y que formaban parte de su plataforma de campaña.
El gobierno Milei viene destapando los muchos "agujeros negros" por los que la cuadrilla kirchnerista corrupta anterior fugó de forma sistemática cuantiosos fondos públicos. Não se trata de un vuelto sino de U$S miles de millones que desaparecieron por el método de transformar las reparticiones públicas en antros de corrupción.
Son los fondos públicos que, en las últimas décadas, les fueron quitados a la Educación, Salud y Seguridad públicas y, en suma al crecimiento y desarrollo del país.
Si las reformas que Milei mandó en Ene/2024 al Congreso argentino se hubieran aprobado - privilegio que sí tuvieron todos sus antecesores - la situación argentina ya habría sido revertida y la iniciativa privada - el gran protagonista aún ausente - ya habría retomado la producción y exportación de bienes, la generación de empleos y de valor agregado.
Como la casta política y su socio, el sindicalismo mafioso y los gerentes de la pobreza del movimiento piquetero intentan por todos los medios atrasar y hasta derribar el gobierno de Javier Milei, la recuperación de la economía aún se hace esperar.
De hecho ya está demorada: el dólar blue, que había bajado a $1.040 se recuperó hasta los actuales $1.280; el riesgo-país, que había caído a 1.200 puntos, volvió a subir a 1.600 puntos; los bonos argentinos en el exterior, que habían subido de 20% a 50% se estancaron; diversas empresas que habían anunciado que retomarían la producción volvieron a pisar el freno.
Claramente, en estos momentos la casta política corrupta, dirigista, inflacionista, intervencionista está ganando la batalla. Si logra anular el esfuerzo desregulatorio y anti-inflacionario del gobierno Milei, Argentina corre el serio riesgo de superar a Venezuela en pobreza e indigencia.

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